CalculObra Guías Qué sección de cable pide cada circuito

Qué sección de cable necesita cada circuito

Las secciones del REBT circuito por circuito y cuándo la distancia obliga a subir una talla.

La respuesta corta

En una vivienda, el REBT fija la sección circuito por circuito: 1,5 mm² para la iluminación, 2,5 para los enchufes, 4 para lavadora, lavavajillas y termo, y 6 para la cocina y el horno. Esa es la tabla de la instalación estándar y está en la tabla de abajo entera.

Pero esa tabla vale para tiradas cortas, que es lo normal dentro de un piso. En cuanto el cable se alarga —una nave, un garaje separado, una caseta al fondo de la parcela, una toma para el coche eléctrico— manda otra cosa: la caída de tensión. Un circuito de 16 A se resuelve con 2,5 mm² en 10 metros y pide 6 mm² a 60 y 10 mm² a 100, aunque por intensidad le sobrara con 2,5.

Por eso la sección se calcula siempre por dos caminos y se elige el mayor. Por intensidad: I = P ÷ (V × cos φ), y se busca la sección que admita esa corriente en el tipo de montaje que sea. Por caída de tensión, en monofásica: S = 2 × L × I ÷ (γ × caída admitida en voltios), donde γ es 56 para el cobre y 35 para el aluminio.

Y el límite de caída que admite el reglamento dentro de una vivienda es del 3 % en cualquier circuito (ITC-BT-19).

Los circuitos de una vivienda, según el REBT

Circuitos de la ITC-BT-25 con su protección y su sección mínima de cobre
CircuitoQué alimentaAutomáticoSección
C1Iluminación10 A1,5 mm²
C2Tomas de uso general y frigorífico16 A2,5 mm²
C3Cocina y horno25 A6 mm²
C4Lavadora, lavavajillas y termo20 A4 mm²
C5Tomas de baños y de cocina16 A2,5 mm²
C8Calefacción eléctrica25 A6 mm²
C9Aire acondicionado25 A6 mm²
C10Secadora16 A2,5 mm²

C1 a C5 son los de la electrificación básica; del C8 en adelante aparecen cuando la vivienda tiene calefacción o climatización eléctricas. Son secciones mínimas para tiradas cortas: la longitud puede obligar a subir, nunca a bajar. Y esto es información, no un proyecto: una instalación doméstica la calcula, la ejecuta y la certifica un instalador autorizado.

La caída de tensión: lo que estropea la tabla

Un cable no es un conductor perfecto. Por el camino se pierde algo de tensión, y cuanto más largo y más fino, más se pierde. Si al final del recorrido llegan 215 V en vez de 230, los motores arrancan peor, las bombillas rinden menos y todo se calienta más de la cuenta.

El reglamento pone el tope en el 3 % para cualquier circuito dentro de la vivienda. Con 230 V, ese 3 % son 6,90 voltios: eso es todo lo que te puedes permitir perder entre el cuadro y el punto de luz.

La fórmula para monofásica lleva un 2 porque el cable va y vuelve: S = 2 × L × I ÷ (γ × caída en voltios). En trifásica el 2 se cambia por √3 y la caída se cuenta entre fases. El resultado casi nunca es una sección comercial, así que se sube a la siguiente de la lista: 1,5, 2,5, 4, 6, 10, 16, 25…

La consecuencia práctica: en una tirada larga, la sección la decide la distancia, no los vatios. Llevar 3.500 W a una caseta a 60 metros no es el mismo cable que llevarlos a un enchufe del salón, aunque el aparato sea idéntico.

El automático protege al cable, no al aparato

Es la idea que más se malinterpreta, y la que hace que la gente «suba el automático» cuando salta. El magnetotérmico está ahí para cortar antes de que el cable se caliente lo suficiente como para estropear su aislamiento y provocar un incendio. Protege al cable.

Por eso el orden es: primero se calcula la sección, y después se elige el automático igual o menor que la intensidad que ese cable admite. Poner un automático de 25 A en un circuito de 2,5 mm² es dejar que el cable trabaje por encima de lo que aguanta sin que nada lo corte.

Y si un automático salta a menudo, eso no es un defecto del automático: es el circuito diciendo que se le está pidiendo más de lo que puede dar. La solución es repartir la carga o rehacer el circuito con la sección adecuada, nunca poner uno más grande.

El diferencial es otra cosa distinta y complementaria: ese protege a las personas, cortando cuando hay una fuga de corriente. Uno no sustituye al otro.

Por qué el tipo de montaje cambia la cuenta

El mismo cable de 2,5 mm² de cobre admite 21 A en un tubo empotrado en obra, 23 en un tubo en superficie, 27 al aire o en bandeja y 28 enterrado bajo tubo. La diferencia es el calor: un cable metido en un tubo dentro de una pared no tiene por dónde disiparlo, y al aire sí.

De ahí salen dos cosas que importan en obra. La primera es que meter varios circuitos por el mismo tubo baja la intensidad admisible de todos, porque se calientan entre ellos. La segunda es que el aislamiento también cuenta: el libre de halógenos aguanta algo más de temperatura que el PVC corriente, y además no suelta gases tóxicos si arde, que es la razón de verdad para usarlo.

Con aluminio, la conductividad baja de 56 a 35, así que para la misma potencia y la misma distancia hace falta más sección. Se usa en acometidas y tiradas largas, donde el ahorro de material compensa el calibre mayor.

Con tus medidas

Con tu circuito concreto

Dinos la potencia, la tensión, los metros de cable y cómo va montado y la calculadora te da la sección por intensidad, la sección por caída de tensión, cuál de las dos manda, la caída real que vas a tener y el automático que le corresponde.

Calcular la sección

Un circuito resuelto de principio a fin

Un circuito monofásico de 230 V para 3500 W a 20 metros del cuadro, en cable de cobre por tubo empotrado en obra, con el 3 % de caída admisible y factor de potencia 1.

  1. Intensidad 3500 ÷ 230 15,22 A
  2. Caída admisible 230 × 3 % 6,90 V
  3. Sección por caída 2 × 20 × 15,22 ÷ (56 × 6,90) 1,58 mm² → 2,5
  4. Sección por intensidad la menor que admite 15,22 A 2,5 mm² · 21 A
  5. Sección elegida la mayor de las dos 2,5 mm²
  6. Caída real 2 × 20 × 15,22 ÷ (56 × 2,5) 4,35 V · 1,89 %
  7. Automático el normalizado que no pase de 21 A 16 A

Lista de la compra 2,5 mm² de cobre con un automático de 16 A, y sobra margen: la caída real es del 1,89 % frente al 3 % admitido. Si esa misma tirada fuese de 50 metros, la caída obligaría a subir a 4 mm² aunque la intensidad siguiera siendo la misma.

Lo que sale mal

Preguntas que nos llegan

¿Qué sección de cable necesitan los enchufes?

2,5 mm² con automático de 16 A para las tomas de uso general, que es el circuito C2 del REBT. Las tomas de baño y cocina son otro circuito distinto, el C5, con la misma sección. Para tiradas largas puede hacer falta más por la caída de tensión.

¿Y la cocina y el horno?

6 mm² con automático de 25 A: es el circuito C3, y va solo para la cocina y el horno. La lavadora, el lavavajillas y el termo van en el C4, con 4 mm² y automático de 20 A.

¿Cuánta caída de tensión se admite?

Dentro de la vivienda, el 3 % en cualquier circuito; el 3 % en alumbrado y 5 % en otros usos es para otras instalaciones. Con 230 V, ese 3 % son 6,90 voltios. La derivación individual, desde el contador, tiene su propio límite, más estricto.

¿Cómo se calcula la sección por caída de tensión?

En monofásica, S = 2 × longitud × intensidad ÷ (γ × caída en voltios), con γ = 56 para el cobre y 35 para el aluminio. El 2 está porque el cable va y vuelve. El resultado se sube a la sección comercial siguiente.

¿Por qué el mismo cable admite distinta intensidad?

Por cómo evacúa el calor. Un 2,5 mm² de cobre admite unos 21 A empotrado en obra, 27 al aire y 28 enterrado bajo tubo. Por eso las tablas del REBT distinguen tantos tipos de instalación, y por eso agrupar circuitos en un tubo obliga a corregir a la baja.

¿Puedo hacer yo la instalación de mi casa?

Puedes calcularla y entenderla, y para eso está esta guía. Pero una instalación doméstica la firma un instalador autorizado con su boletín, que es lo que hace falta para dar de alta el suministro y lo que te cubre ante el seguro. No es un trámite: es la diferencia entre una instalación legal y una que no lo es.

Calculadoras y comparativas de esta guía

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