Cajas que hay que comprar
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CalculObra Azulejos y baldosas
Dinos la superficie y el formato de la pieza y te decimos cuántas cajas hay que comprar, cuántas piezas hay que cortar, cuánto adhesivo y cuánto material de junta necesitas.
Cajas que hay que comprar
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Superficie a cubrir
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Piezas necesarias
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Cómo caen las filas
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Lo que te va a sobrar
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Adhesivo
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Material de junta
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Coste estimado de materiales
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Coste por metro cuadrado
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La cuenta de «metros cuadrados entre metros cuadrados de la caja» funciona solo si el suelo es un múltiplo exacto de la pieza, y eso no pasa casi nunca. Lo que decide cuánto material sale de verdad son tres cosas: cuántas piezas enteras caben en cada dirección, cuántas hay que cortar, y cuánto de lo cortado se puede reutilizar.
Entre pieza y pieza se deja una junta de 2 a 5 mm, y esa junta no es decorativa: es lo que absorbe la dilatación, las pequeñas diferencias de tamaño entre piezas del mismo lote —el calibre— y los movimientos del soporte. Colocar a junta cero solo es posible con piezas rectificadas y aun así se deja 1,5 o 2 mm. Para el cálculo, lo importante es que cada pieza ocupa su medida más la junta: una baldosa de 60 cm con 3 mm de junta ocupa 60,3 cm, y en 3,60 m entran 5 piezas justas más un resto.
El porcentaje de más que se compra depende sobre todo de cómo se coloca. En colocación recta, los cortes de una fila muchas veces sirven para empezar la siguiente, y con un 5-10 % vas sobrado. A matajunta, con las piezas desplazadas media pieza, ya hay medias piezas obligadas en cada extremo: un 10 %. En diagonal todos los bordes son cortes en ángulo que no se reaprovechan: un 15 %. Y en espiga el despiece obliga a cortar en ambos extremos de cada tramo: 15-20 %. A esto hay que sumarle el estado del soporte: una habitación con muchas esquinas, pilares o huecos genera más cortes perdidos que una sala rectangular.
El consumo de cemento cola no depende de los metros cuadrados solamente, sino del diente de la llana que toca usar, y ese lo marca el formato de la pieza. Como referencia: llana de 6 mm para piezas pequeñas, unos 3 kg/m²; de 8 mm para formatos medios, unos 4,5 kg/m²; de 10 mm para 60×60 y mayores, unos 6 kg/m². Si el soporte está irregular o la pieza es de gran formato y hay que hacer doble encolado —cola en el suelo y cola en la pieza—, el consumo se va por encima de los 8 kg/m². Con sacos de 25 kg, un baño completo se come cuatro o cinco sacos con facilidad.
El rejuntado depende del formato, del ancho de junta y del espesor de la pieza: cuanto más pequeña la pieza, más metros de junta por metro cuadrado. Con baldosas grandes y junta fina, el consumo baja de los 200 gramos por metro cuadrado, así que una bolsa suele sobrar. Con mosaico y junta de 3 mm, puede superar el kilo. La herramienta lo calcula con la fórmula estándar del sector, pero conviene redondear siempre hacia arriba: quedarse sin lechada a mitad de rejuntado significa una diferencia de tono entre la primera zona y la segunda.
La decisión que más afecta al acabado no es de material, es de replanteo. Si empiezas pegado a una pared con piezas enteras, todos los cortes se acumulan en la pared de enfrente, y si el resto es pequeño quedará una tira estrecha muy visible. Repartir el corte entre los dos extremos —centrar el despiece— hace que sobren dos medias piezas en lugar de una tira fina, y el resultado se ve mucho mejor. Eso sí, centrar suele consumir alguna pieza más. Por eso la herramienta te dice a qué medida queda el resto de cada dirección: con ese dato puedes decidir si te compensa centrar o no.
Dos cálculos que suelen acompañar a este: el hormigón de la solera cuando el suelo se hace de cero, y la pintura de las paredes que no se alicatan. Para comparar dos presupuestos que vienen en formatos distintos, el conversor de precio por metro cuadrado los deja en la misma unidad.
Primero calcula la superficie real, luego divídela entre los metros cuadrados que trae la caja y redondea siempre hacia arriba, y por último añade la merma. Por ejemplo, para 8,64 m² con piezas de 60×30 y cajas de 8 piezas (1,44 m² por caja), salen 6 cajas para cubrir justo y 7 contando un 10 % de merma. Pide siempre las cajas enteras: en la mayoría de tiendas no se venden piezas sueltas y, si se venden, no te garantizan el mismo lote.
Entre un 5 y un 20 % según cómo coloques. Recta sobre una superficie despejada, un 5-10 %. A matajunta, un 10 %. En diagonal, un 15 %, porque todos los bordes son cortes en ángulo que no sirven para nada más. En espiga, del 15 al 20 %. Sube el porcentaje si la estancia tiene muchas esquinas, pilares o huecos, y si es la primera vez que alicatas: los primeros cortes siempre se estropean.
Depende del diente de la llana, que a su vez lo marca el formato. Con llana de 6 mm para piezas pequeñas, unos 3 kg/m². Con 8 mm, unos 4,5 kg/m². Con 10 mm para formatos de 60×60 en adelante, unos 6 kg/m². Y si hay que hacer doble encolado por gran formato o por soporte irregular, cuenta 8 kg/m² o más. Con sacos de 25 kg, esos 6 kg/m² son poco más de 4 m² por saco.
De 2 a 3 mm en interior con piezas rectificadas, de 3 a 5 mm con piezas de borde natural, y 5 mm o más en exterior y en formatos grandes, donde la dilatación es mayor. La junta cero no existe en la práctica: incluso las piezas rectificadas necesitan 1,5 o 2 mm para absorber las diferencias de calibre. Y en superficies grandes hay que dejar además juntas de dilatación perimetrales y de partición, que no se rellenan con lechada.
Viene en la etiqueta, junto con los metros cuadrados que cubre. Si solo tienes los m² de la caja, divídelos entre la superficie de una pieza: una caja de 1,44 m² con piezas de 60×30 (0,18 m²) trae 8 piezas. Ten en cuenta que los m² de la caja se calculan sin junta, así que en obra cubren un poco más de lo que pone.
Por el centro, repartiendo el corte entre los dos extremos, siempre que el resto que salga sea pequeño. Si empiezas pegado a una pared con piezas enteras, todo el corte se acumula en la pared opuesta, y si queda una tira de 5 cm se va a ver desde la puerta. Centrar el despiece consume alguna pieza más pero el acabado es incomparable. Otra regla útil: coloca las piezas enteras en la zona que se ve al entrar y deja los cortes donde van los muebles.
¿Aún no lo tienes claro?
Porcelánico para suelos y exterior; gres esmaltado para suelos de poco paso; cerámica de pasta blanca solo en paredes. El PEI manda en suelo. En la comparativa están los tipos uno al lado del otro, qué hace bien cada marca y los errores que se pagan caros.
Azulejo, adhesivo, junta y perfiles de un baño completo, con un baño de 4 m² resuelto hasta la última caja.
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Calcular →Piezas por m², palés, mortero de junta y coste, según el tipo de ladrillo.
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Calcular →Respuestas generadas con inteligencia artificial: orientativas y revisables. No introduzcas datos personales que no quieras compartir.