Botes que hay que comprar
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CalculObra Pintura
Dinos la estancia y te decimos cuántos metros cuadrados hay que pintar de verdad, cuántos litros salen por mano, cuántos botes hay que comprar y cuánto te va a sobrar.
Botes que hay que comprar
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Superficie a pintar
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Litros necesarios
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Litros por mano
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Lo que te va a sobrar
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Imprimación
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Coste estimado
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Coste por metro cuadrado
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La cuenta parece trivial —metros cuadrados entre rendimiento, por las manos— y lo es. Lo que falla casi siempre son los tres datos que entran en ella: qué superficie se pinta de verdad, cuánto rinde esa pintura sobre ese soporte, y cuántas manos van a hacer falta.
Para las paredes de una estancia se calcula el perímetro por la altura: dos veces el largo más dos veces el ancho, todo multiplicado por la altura del techo. Una habitación de 4,50 × 3,20 m con techos de 2,50 tiene 38,5 m² de pared, bastante más que los 14,4 m² de suelo que la gente tiende a usar como referencia. El techo, si se pinta, se suma aparte: ahí sí, largo por ancho.
Los huecos se descuentan, pero con cabeza. Una puerta de paso ronda 1,8 m² y una ventana normal 1,5 m². En una habitación con una puerta y una ventana eso son algo más de 3 m² menos, que a 10 m²/l y dos manos es poco más de medio litro. Por eso muchos pintores directamente no los descuentan: lo que ahorras es menos de lo que arriesgas si te quedas a medio rodillo del final.
Cada bote trae impreso su rendimiento, normalmente entre 10 y 12 m² por litro y mano (hasta 14 en alguna de gama alta). Esa cifra está medida sobre un soporte liso, sellado y en condiciones de laboratorio. En la práctica baja, y mucho, según lo que haya debajo. Sobre pared lisa y ya pintada se cumple bastante bien. Sobre gotelé, la superficie real es mayor que la aparente y el consumo sube entre un 20 y un 40 %. Sobre yeso nuevo, ladrillo visto o cualquier soporte poroso, la primera mano se la bebe la pared: ahí es donde entra la imprimación, que sale más barata que gastar dos manos de pintura de color en sellar.
Dos es el estándar y la respuesta correcta en la mayoría de casos: la primera unifica y la segunda da el color y el acabado. Una sola mano solo vale para refrescar un blanco sobre blanco en buen estado. Tres manos se necesitan cuando el cambio de color es fuerte —cubrir un rojo, un azul intenso o un negro con un tono claro— o cuando la pintura es de las económicas, con menos pigmento. Un truco que ahorra una mano entera: tintar la imprimación en un tono próximo al color final.
La pintura se vende en formatos cerrados: 0,75, 2,5, 4, 5 y 15 litros. Si te salen 11 litros, comprarás 15, y eso hay que verlo en el coste desde el principio. Dos consejos que se pagan solos: mira siempre el precio por litro y no el del bote, porque el formato grande suele salir un 25-35 % más barato por litro; y compra todo de una vez y del mismo lote, porque el número de lote va impreso en el bote y dos lotes del mismo color pueden tener diferencias de tono perceptibles en una pared grande.
Lo que sobra tampoco se tira. Guarda medio litro bien cerrado y etiquetado con la habitación y la fecha: es lo que te va a salvar el día que haya que tapar el agujero de una estantería, y el único modo de que el retoque no se note.
Si además vas a levantar o cerrar algún tabique, el ladrillo y el mortero se calculan aparte. Y si la pared lleva azulejo hasta media altura, mira primero los azulejos y el rejuntado: lo que se alicata no se pinta, y descontarlo cambia bastante los litros.
Una habitación de unos 15 m² de suelo, digamos 4,50 × 3,20 m con techos de 2,50, tiene alrededor de 38 m² de pared. Descontando una puerta y una ventana quedan unos 35 m². A dos manos y con un rendimiento de 10 m²/l, salen 7 litros, así que con dos botes de 4 litros o con uno de 5 más uno pequeño vas servido. Si además pintas el techo, súmale los 14,4 m² del suelo: unos 3 litros más.
Dos manos es lo normal y lo que recomienda prácticamente cualquier fabricante. Con una sola mano solo se sale bien del paso al refrescar blanco sobre blanco en buen estado. Hacen falta tres cuando vas a cubrir un color oscuro con uno claro, cuando la pintura es de gama baja o cuando el soporte absorbe de forma desigual. Si el cambio de color es grande, sale más barato dar una mano de imprimación tintada que una tercera mano de color.
Puedes descontarlas, pero el ahorro es pequeño. Una puerta y una ventana en una habitación normal son poco más de 3 m², es decir, medio litro escaso a dos manos. Muchos profesionales no las descuentan a propósito: prefieren que sobre medio litro para los retoques antes que tener que parar la obra y bajar a por otro bote, con el riesgo añadido de que el lote ya no sea el mismo. Si el hueco es grande —un ventanal, una puerta corredera de cristal—, entonces sí conviene descontarlo.
Entre 10 y 12 m² por litro y mano sobre pared lisa y sellada (hasta 14 en alguna de gama alta), según la marca y la gama. Sobre gotelé cuenta entre 6 y 8, porque la superficie real es mucho mayor que la aparente. Sobre yeso nuevo, ladrillo o cualquier soporte poroso, la primera mano rinde mucho menos porque la pared absorbe. El dato concreto de tu producto está en la etiqueta, y es el que conviene meter arriba.
Sí siempre que el soporte sea nuevo, poroso o esté muy manchado: yeso o pladur sin pintar, cemento, paredes con humedades ya resueltas, o manchas de nicotina y agua que atraviesan la pintura. La imprimación sella, iguala la absorción y hace que la mano de color rinda lo que dice la etiqueta. Si la pared ya está pintada, en buen estado y no cambias mucho de tono, puedes ahorrártela.
Casi siempre. La diferencia habitual está entre un 25 y un 35 % por litro entre el formato de 4-5 litros y el de 15. La forma correcta de comparar es dividir el precio entre los litros del bote, nunca mirar el precio de la etiqueta. Eso sí, comprar un formato demasiado grande para lo que necesitas no ahorra nada: la pintura plástica abierta aguanta bien cerrada, pero no eternamente, y un bote de 15 litros por la mitad es dinero parado.
¿Aún no lo tienes claro?
Mate en techos y dormitorios, satinada lavable en pasillos y cocinas, antimoho en baños, esmalte al agua en puertas y radiadores. En la comparativa están los tipos uno al lado del otro, qué hace bien cada marca y los errores que se pagan caros.
Litros y botes por estancia y para una vivienda completa, con el rendimiento real de cada tipo de pintura.
Leer la guía →Tiras, rollos y lo que se come el repunte del dibujo, con una habitación resuelta rollo a rollo.
Leer la guía →Sacos de mortero o yeso según el espesor y la superficie a revestir.
Calcular →Azulejo de las paredes de un baño completo, hueco a hueco.
Calcular →Rollos contando el repunte del dibujo, las tiras y las esquinas.
Calcular →Metros cúbicos, cubas, sacos o áridos para soleras, zapatas y pilares.
Calcular →Paneles de mallazo, solapes, kilos de acero y separadores.
Calcular →Respuestas generadas con inteligencia artificial: orientativas y revisables. No introduzcas datos personales que no quieras compartir.