Sacos que hay que comprar
—
—
CalculObra Sal para piscina
Dinos los metros cúbicos y el nivel de sal que marca tu medidor y te decimos los kilos que faltan, cuántos sacos son y lo que cuesta. Vale igual para la puesta en marcha que para reponer a mitad de temporada.
Sacos que hay que comprar
—
—
Kilos de sal
—
—
Litros de agua
—
—
Lo que hay que subir
—
—
Sal que te va a sobrar
—
—
Coste
—
—
Coste por metro cúbico
—
—
🔒 100 % privado — el cálculo se hace en tu dispositivo. No se envía nada a ningún servidor ni hace falta registrarse.
La cuenta es directa: los litros de agua por la diferencia entre el nivel que quieres y el que tienes, en gramos por litro, y el resultado pasado a kilos. Para una piscina de 48 metros cúbicos —48.000 litros— que parte de cero y quiere 5 g/l hacen falta 240 kilos de sal, casi diez sacos de 25.
A mitad de temporada la cuenta es la misma pero con la diferencia real: si mides 3 g/l y quieres 5, solo faltan 2 g/l, o sea 96 kilos. De ahí que medir antes ahorre dinero de verdad.
Es la idea clave y la que más se confunde. Cuando el agua se evapora, la sal se queda: el nivel incluso sube ligeramente. Lo que sí baja la salinidad es todo lo que saca agua de la piscina —los lavados del filtro, los vaciados parciales, las salpicaduras y el agua que se llevan los bañistas— y la lluvia, que diluye. Por eso hay que medir cada pocas semanas y no dar por hecho que basta con la sal de principio de temporada.
Con la depuradora en marcha y repartiéndola por toda la piscina, mejor por la parte honda, nunca de golpe en un rincón ni por el skimmer: la sal sin disolver que llega al clorador o a la bomba hace daño. Tarda entre 24 y 48 horas en disolverse del todo, y hasta entonces no tiene sentido volver a medir. Cepillar el fondo ayuda a que no se quede posada.
Si no sabes los metros cúbicos exactos, sácalos en la calculadora de volumen de piscina. Y aunque tengas cloración salina, el pH sigue necesitando ajuste: las dosis están en la calculadora de cloro y productos.
Para llegar a 5 g/l desde cero, 250 kilos: 50.000 litros × 5 gramos = 250.000 gramos. Son diez sacos de 25 kg. Si el clorador admite 7 g/l y quieres margen para toda la temporada, serían 350 kilos.
No. Tiene que ser sal específica para piscinas o sal pura sin aditivos. La de cocina lleva yodo y antiaglomerantes, y la de descalcificador puede traer aditivos que enturbian el agua y dañan las placas de titanio del clorador, que es la pieza cara de todo el equipo.
No hay un calendario: depende de cuánta agua salga de la piscina. La sal no se evapora, así que rellenar lo que se evapora no la diluye. Lo que baja el nivel son los lavados del filtro, los vaciados parciales, las salpicaduras y la lluvia. Mide cada tres o cuatro semanas en temporada y repón solo la diferencia.
Solo vaciando parte del agua y rellenando con agua dulce, que es caro y lento. Por eso conviene quedarse en la parte baja del rango del clorador y subir poco a poco midiendo, en vez de echar los sacos de golpe. Con el nivel demasiado alto el equipo avisa, las placas sufren y el agua sabe salada.
¿Aún no lo tienes claro?
Tricloro en pastillas para el día a día, dicloro granulado para el choque, reductor de pH en grano y un test decente. El resto, según caso. En la comparativa están los tipos uno al lado del otro, qué hace bien cada marca y los errores que se pagan caros.
Caudal de la bomba, tamaño del filtro, arena y horas de filtrado.
Calcular →Metros de revestimiento, cajas de gresite, adhesivo, junta y coronación.
Calcular →Longitud, superficie, volumen, peso, m² a metros lineales y precio por unidad.
Calcular →Cuánto material añadir según el tipo de corte y cómo se vende la pieza.
Calcular →Pasa de metros cúbicos a kilos con la densidad de cada material, y al revés.
Calcular →Respuestas generadas con inteligencia artificial: orientativas y revisables. No introduzcas datos personales que no quieras compartir.